el deseo

“Cultivar la intimidad y el deseo”. Relato er√≥tico de un lector.

Facebook¬†un art√≠culo del blog Eros de El Pa√≠s, donde S√≠lvia C. Carpallo¬†nos propon√≠a profundizar en como est√°n influyendo las nuevas tecnolog√≠as en el sexo. Seg√ļn S√≠lvia, en vez de ayudarnos nos alejan e individualizan nuestra conducta sexual, hasta el punto de los llamados ‚Äúsin sexo‚ÄĚ. T√©rmino que se usa en Jap√≥n para designar a las parejas que han decidido dejar de tener sexo por el esfuerzo que supone.

¬ŅD√≥nde queda la intimidad de esa pareja? El deseo sexual queda reducido a cero.

En este caso, no quiero profundizar en este aspecto. Lo que quiero trasladar aqu√≠ es mi admiraci√≥n por una de las respuestas que recibe el art√≠culo en el hilo de comentarios. Lo escribe un hombre bajo el pseud√≥nimo de Wank Budy. Su respuesta nos relata como vencen √©l y su mujer la pereza y el cansancio de la vida diaria para mantener activa su vida sexual. No s√≥lo su vida sexual, sino sobretodo su vida afectiva. Que al fin y al cabo, afectividad y sexo, van de la mano en la vida de pareja. Wank Budy, no s√© qui√©n eres, ni como localizarte. Pero creo que tu respuesta merece mucho la pena. Espero que mis lectores y lectoras sepan apreciar el valor de tu experiencia y la er√≥tica de tus palabras. No tengo m√°s que a√Īadir a tu relato, solo me gustar√≠a destacar tus palabras : ‚ÄúLo importante es cultivar la intimidad y el deseo‚ÄĚ Os lo dejo transcrito para que lo disfrut√©is:

Algunas noches, cuando me meto en la cama y me acomodo entre las s√°banas, noto el culo desnudo de mi mujer y me pongo a cien. Calentito, suave, redondito, me entran ganas de foll√°rmela, pero bien follada. Mientras le acaricio las posaderas, le comento lo que me gustar√≠a hacerle. Quiz√° esa noche ella me cuente que le apetece subirse encima de mi, met√©rsela y cabalgarme hasta correrse. Nos ponemos cachondos, pero estamos demasiados cansados. El curro, los ni√Īos, la compra, la cena, la casa‚Ķ parece que hemos invertido demasiada energ√≠a en esas tareas como para echar el polvo que tenemos en mente. Pero eso no es problema si queremos pasar un rato placentero antes de dormir, existe una posibilidad que no supone demasiado gasto energ√©tico: el toqueteo. Preferiblemente desnudos, bien cerquita, empezamos con un abrazo piel contra piel. Nos besamos, no hace falta pasarse de intensidad, el roce de labios se disfruta igualmente. Me encanta oler el nacimiento de su pelo y estrujarle las nalgas. Ella gusta de masajearme las pelotas. El juego puede acabar as√≠, sin que pase nada m√°s, pero tambi√©n puede seguir, incluso hasta el coito, aunque eso es excepcional cuando estamos tan cansados. Normalmente nos masturbamos, puede ser que ella me la pele y yo le haga un dedo, o que cada uno se dedique a su propio sexo. A veces seguimos cont√°ndonos el polvo que echar√≠amos, otras veces s√≥lo nos escuchamos respirar. Hay veces en que la excitaci√≥n parece no tener fin y nos corremos como dos benditos. Otras veces es ella la que se corre ella o soy yo. En ocasiones, disfrutamos del momento sin llegar al orgasmo. Lo importante es manifestar el deseo, y pasar un rato √≠ntimo y placentero con la pareja. No es necesario el coito, ni el sexo oral, ni siquiera la masturbaci√≥n, se trata de cultivar la intimidad y el deseo. As√≠, sabemos que cuando llegue el momento en el que nuestros cuerpos est√©n descansados, follaremos, nos chuparemos y el festival de flu√≠dos ser√° de √≥rdago. Las relaciones de pareja son complicadas. Nosotros hemos pasado ya varias etapas y hemos aprendido que las presiones de ser el s√ļper macho y la gran folladora no llevan a ninguna parte. Llevan a mirar a otro lado y decir ‚Äúno tengo ganas‚ÄĚ cuando piensas que no podr√°s hacer que tu pareja se corra como ‚Äúes debido‚ÄĚ. Y no s√≥lo es una cuesti√≥n de energ√≠a o apetencia, pues ambas vienen moduladas por todo lo que podamos tener rondando en la cabeza, y aunque se engloban muy bien en la excusa ‚Äú ‚Äėtoy cansao, no m‚Äôapetece‚ÄĚ, eso no es del todo cierto. Si podemos separar nuestras tribulaciones de los momentos √≠ntimos, tendremos mucho ganado. Ese es, en mi opini√≥n, el gran esfuerzo que hay que hacer, porque acariciase tumbados, besarse, incluso lamer un pez√≥n, sin pretensiones de pasar a m√°s, eso cuesta muy poco trabajo y es la mejor inversi√≥n para poder disfrutar de una gozosa vida sexual.

Publicado como comentario en el artículo antes mencionado el 21/4/2015 por Wank Budy

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