La primera novela er贸tica de la historia

Fanny Hill: Memoirs of a Woman of Pleasure ( popularmente conocida como Fanny Hill) es una novela publicada en 聽Inglaterra en 1748. . Y es considerada la primera novela er贸tica en lengua inglesa de la historia. Eso no quiere decir que no se hubiran escrito otros textos er贸ticos antes, pero no en forma de novela. 聽Tenemos el ejemplo de Shakespeare que escribi贸 con anterioridad poemas y sontetos con contenido er贸tico.

Fanny Hill, es uno de los libros m谩s perseguidos de la historia.聽Su autor John Cleland la escribi贸 estando en la c谩rcel por numerosas deudas al volver de la India. La historia se ha llevado a la gran pantalla con el nombre de Paprika.

La novela relata la historia de una joven que se traslada del campo a la ciudad y se dedica al arte de la prostituci贸n. 聽La novela fue perseguida no s贸lo por sus relatos expl铆citos de cuerpos en acci贸n, o su introducci贸n a la homosexualidad masculinas, sino tambi茅n por su final feliz. La puta Fanny acab贸 casada y bien acomodada en la alta sociedad despu茅s de a帽os de ejercer la prostituci贸n, en lugar de acabar en la miseria y en la enfermedad como era de esperar de las mujeres de mala vida. Esto fue un golpe para la doble moral de la sociedad y la hipocres铆a de la 茅poca.

En Espa帽a se introdujo la novela en franc茅s, cosa que no preocupaba porque solo la pod铆a leer la alta sociedad espa帽ola. Aparece una menci贸n a la novela en 1785 como uno de los libros prohibidos y perseguidos por la Santa Inquisici贸n. Y no es hasta 1914 cuando se publica en espa帽ol en la prestigiosa colecci贸n de literatura er贸tica 鈥 Biblioteca de L贸pez y Barbadillo y sus amigos鈥. Despu茅s de d茅cadas en el olvido, no es hasta la transici贸n cuando se vuelve a publicar bajo diferentes t铆tulos.

En el art铆culo de hoy os dejo un fragmento de la obra y unas ilustraciones para la obra, hechas un siglo m谩s tarde por Edouard-Henri Avril, famoso ilustrador er贸tico.

Los sex贸logos recomendamos usar la literatura er贸tica para despertar los sentidos. Leer este tipo de literatura y ver im谩genes sugerentes ayuda a despertar el deseo. En el caso de esta novela, tanto el texto como las ilustraciones pueden ser un est铆mulo er贸tico tan actual que solo nos puede hacer entrever que :

El sexo es sexo aqu铆 y en cualquier parte del mundo. Ahora y en 1700. Reflejo de que el sexo es inherente al ser humano.

Ahora bien, ignoro si fue porque mi se帽or haya agotado todas las diversas maneras de regalar la vista y el tacto, o porque estuviese ya en un estado ingobernable de presteza para proceder a la ofensiva; pero, tras despojarse presurosamente de sus ropas, por el calor producido en una habitaci贸n cerrada, por el fuego de la chimenea y de numerosas velas, aunado al natural calor de las escenas presenciadas, lo indujeron a quitarse tambi茅n la camisa. Sus pantalones, desde antes de soltar sus amarras, dejaron ver su contenido, presentando a la vista al enemigo al que tendr铆a que enfrentarse, que luc铆a con r铆gido porte su cabeza de rub铆. En seguida supe con qui茅n me las ver铆a: se trataba de uno de esos instrumentos con m谩s destreza que los de medidas m谩s desproporcionadas y dif铆ciles de controlar. Me ci帽贸 fuertemente contra su pecho, mientras dirig铆a al 铆dolo hacia su id贸neo nicho, tratando de insertarlo, lo que consigui贸 haciendo descansar mis muslos sobre sus caderas desnudas. Me hizo recibir hasta el 煤ltimo cent铆metro, de tal gu铆a que qued茅 prendida en un eje de placer. Me aferr茅 a su cuello, donde entre sus cabellos ocult茅 mi rostro abrasado por las sensaciones que me embargaban y tambi茅n por la verg眉enza, con mi pecho fuertemente adherido al suyo. Sin renunciar a la uni贸n intermedia, ni abandonar la canalizaci贸n, me hizo girar una vez m谩s en el div谩n, sobre el cual me tendi贸 y dio comienzo a la molienda de placer. Pero, tan provocativamente predispuestos como est谩bamos por el acicate de las escenas anteriores, no pudimos evitar derretirnos demasiado pronto. No bien sent铆 el tibio torrente subir por mis entra帽as, con toda puntualidad influy贸 mi emanaci贸n para compartir la moment谩nea gloria. Pero ten铆a motivos a煤n mejores parajactarme de nuestra armon铆a: al ver que las llamas no estaban apagadas del todo, sino que, cual brasas h煤medas, ard铆an con m谩s fiereza por ese torrente bienhechor, mi ardiente enamorado comprendi贸 mi anhelo. Y cargando su artiller铆a para una segunda andanada, recomenz贸 la ofensiva con implacable vigor. Complacida en extremo y agradecida, me afan茅 en ajustar todos mis movimientos a su 贸ptima ventaja y deleite. Entraron enjuego besos, caricias y tiernos murmullos, hasta que nuestros goces, cada vez m谩s delirantes, nos arrojaron en un amoroso caos. Al llegar a cierta intensidad nos hicieron zarpar de nosotros mismos para arrastrarnos a un oc茅ano de delicias sin l铆mite dentro del cual ambos nos sumergimos en un et茅reo transporte. Las impresiones de todas las escenas de que fui espectadora, moderadas por el calor de este brioso ejercicio, me agitaban hasta hacerme palpitar, galopante. Me sent铆a totalmente pose铆da de una locura febril que me devoraba. No ten铆a mi raz贸n calma suficiente para discernir, sino que exaltadamente sent铆a el poder de esas raras y exquisitas fuerzas provocadoras, como demostraron ser los ejemplos impartidos por nuestros antecesores. Con gran alegr铆a descubr铆 que mi gal谩n compart铆a mi exaltaci贸n, como pude comprobar por las elocuentes llamas que sal铆an de sus ojos y por sus actos animados por el aguij贸n de su est铆mulo. Todo ello conspir贸 para aumentar mi deleite al garantizarme el de mi compa帽ero. Elevada as铆 al m谩ximo tono de intensidad de goce que puede tolerar la vida humana e inc贸lume a todo exceso, toqu茅 el punto cr铆tico. Apenas advertida de la inyecci贸n emanada de mi compa帽ero, me disolv铆, y en un profund铆simo suspiro envi茅 todo mi apasionado ser hasta ese pasaje donde la huida era imposible, por estar tan deliciosamente ocupado y ahogado.

As铆 permanecimos durante varios instantes sublimes, subyugados a煤n y l谩nguidos; hasta que, estancada la sensaci贸n placentera, nos recuperamos de nuestro trance y 茅l se arranc贸 de m铆, no sin antes protestar su extrema satisfacci贸n con tiernos abrazos y besos, acompa帽ados de las m谩s cari帽osas expresiones.

John Cleland: Memorias de Fanny Hill. Madrid, 忙gata, 1994. ( Traducci贸n al espa帽ol)

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