Parejas y vinculos amorosos

Cuando hablamos de pareja, sobran las palabras. Enseguida se nos forma una imagen en la cabeza. Pareja de dos, de novios, de amor. Incluso podríamos hacer un repaso a las parejas más famosas de la historia. Sí, hablamos de cuando dos personas ( intentemos hacer un esfuerzo y contemplemos la diversidad que la palabra persona lleva implícita) deciden compartir algo más que contacto físico, y algo más que amistad.  Si profundizamos en el tema de la pareja, veremos que el concepto no es tan fácil y que se nos abren una multitud de posibilidades. De hecho este post va a ser un resumen, muy resumido de lo que se podría llegar a hablar sobre parejas y vínculos amorosos. 

Porque hablar de vínculos amorosos

Yo quiero hablar del lo que se llama espacio personal, que sería a modo de resumen, todo aquello que somos, nuestra vida, lo que nos hace ser nosotros/as y no otro/a. El espacio relacional sería como nos colocamos frente a la otra persona. Se puede representar con unos diagramas muy sencillos.

Según eso, de manera muy resumida podemos establecer modelos de relación. Hay modelos que se llaman de inclusión. Cuando una persona siente que esta incluida en el espacio del otro/a. Éste es el modelo de roles que corresponde a las relaciones más tradicionales de pareja, que durante mucho tiempo se ha potenciado y que está lejos de desaparecer. Es un modelo jerarquizado y que fomenta la dependencia y donde cabe poca libertad o poco espacio personal.

El siguiente modelo sería el fusional utópico, que sería un modelo idealizado. Correspondería a la idea de “media naranja”, idea de  amor de cuento infantil que tanto se extrapola a la vida adulta. Un enamoramiento persistente. También implica una falta de libertad individual, pero en este caso puede no percibirse, sino que por el contrario, aparece como algo deseable.

Y por último el modelo de interdependencia donde existe en mayor o menor medida un espacio  personal no compartido, y también un espacio común. Este modelo plantea una relación más igualitaria. Cada uno tiene y aporta particularidades a la pareja.

¿Qué tipo de pareja tienes o quieres?

Sé que ahora mismo están analizando tu relación de pareja. ¿Cómo es tu vinculación? O si no tienes pareja ahora mismo, cómo quieres que sea cuando la tengas?

Preguntarse que tipo de pareja quiero, o que tipo de pareja tengo, es un magnífico comienzo.

Cada pareja se establece de una manera inconsciente en general, en uno de estos modelos. Pero esto no es algo inmóvil, sino que algunas veces una de las dos personas, siente que quiere cambiar esta estructura relacional, y la otra persona no acepta el cambio. La variación del los roles de pareja provoca siempre una crisis.

Una crisis no siempre es algo malo. No en todas las parejas este cambio significa una crisis con un resultado negativo. En algunas parejas, los cambios son debidos a un  crecimiento personal, querer mejorar desde el interior, para mejorar así sus relaciones de pareja. Esto nunca fue malo, pero evidentemente, nunca fue fácil.

El crecimiento personal siempre implica crecimiento de la pareja, y a la inversa. Cuando la pareja se replantea, se reposición, se cuestiona, da como consecuencia un crecimiento personal. Así que no hay que tener miedo a pensar: ¿Qué es lo que tengo, y qué es lo que quiero?

¿Quieres contarme tu experiencia o tu tipo de vinculación amorosa? Deja un comentario más abajo que seguro que nos ayuda a todas.

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